Estamos en etapa de transición de milenio, liberémonos en medio del caos, sin miedo
Cultura no son los arquetipos, inculto es aquel que no entiende por deseo propio el mundo que lo rodea, no disfruta sus colores, aromas y formas, sus personas en transición constante.
El verdadero Arte ni se vende ni se compra, es una expresión natural del momento.
Y que mas arte que el que toca nuestra vida en lo cotidiano, donde vibramos y nos construimos, como esas cartas de amor que nos han escrito, los dibujos de un hijo guardados en el buró, la música entre amigos.
Que mayor filosofía que esas pláticas nocturnas con el desafío de entender el universo, que mayor moda que el suéter tejido por la abuela, los acordes del músico callejero, un encuentro, una sopa en inverno, un abrazo en el desasosiego.
Que más arte existe que cada minuto que vivimos y palpitamos desaforadamente, que mas arte puede ser preparar toda una vida para cambiar nuestro destino en menos de un segundo, en el proceso de creación de nosotros mismos.
En la vida cotidiana nos trascendemos. En las cosas simples. En los equíovocos y aciertos que nos hacen de estar vivos cada Minuto. Es por ello que la vida cotiana es el decimo arte, manifestación absoluta del siglo XXI
martes, 9 de junio de 2009
miércoles, 3 de junio de 2009
Manifiesto del Siglo XXI-Segunda Parte
Quizás existan mas movimientos artísticos en el siglo XX que en la historia toda, en un frenesí por ser diferente, que acabó sucumbiendo ante la forma quebrándose el contenido.
No olvidemos que estamos a la viera del nuevo milenio con cuatro caídas de la humanidad:
Galileo al manifestar que no éramos el centro del universo, vivimos en un planeta mas que gira en torno del Sol
Con Darwin que mostró que no tenemos linaje divino, descendemos de primates al igual que el mono
Por Freud que nos señala que nuestras acciones y pensamientos tienen como base el deseo, el libido, que nos mueven los impulsos
Y la cuarta, quizás la mas fatal de todas, en una confabulación por los artistas de Èlite y populares del siglo XX, donde nos traicionamos en los fundamentos de libertad y ruptura, llegando al punto que nuestras ideas y sentimientos tienen un valor comercial. Cruelmente llegamos al punto que nadie inventa nada de la nada, es todo mas con lo mismo. El arte no es arte si no se consume, no es comercial, no es moneda que sustente economías, si no se puede traficar con él.
No olvidemos que estamos a la viera del nuevo milenio con cuatro caídas de la humanidad:
Galileo al manifestar que no éramos el centro del universo, vivimos en un planeta mas que gira en torno del Sol
Con Darwin que mostró que no tenemos linaje divino, descendemos de primates al igual que el mono
Por Freud que nos señala que nuestras acciones y pensamientos tienen como base el deseo, el libido, que nos mueven los impulsos
Y la cuarta, quizás la mas fatal de todas, en una confabulación por los artistas de Èlite y populares del siglo XX, donde nos traicionamos en los fundamentos de libertad y ruptura, llegando al punto que nuestras ideas y sentimientos tienen un valor comercial. Cruelmente llegamos al punto que nadie inventa nada de la nada, es todo mas con lo mismo. El arte no es arte si no se consume, no es comercial, no es moneda que sustente economías, si no se puede traficar con él.
martes, 26 de mayo de 2009
Manifiesto del Siglo XXI - Primera Parte
Hoy como ayer, mañana como hoy,
¡y siempre igual!
Un cielo gris, un horizonte eterno
y andar... andar.
Moviéndose a compás como una estúpida
máquina el corazón:
la torpe inteligencia del cerebro
dormida en un rincón.
El alma, que ambiciona un paraíso,
buscándole sin fe;
fatiga sin objeto, ola que rueda
ignorando por qué.
Voz que incesante con el mismo tono
canta el mismo cantar,
gota de agua monótona que cae,
y cae sin cesar.
Así van deslizándose los días
unos de otros en pos,
hoy lo mismo que ayer... y todos ellos
sin gozo ni dolor.
¡Ay! ¡a veces me acuerdo suspirando
del antiguo sufrir!
¡Amargo es el dolor; pero siquiera
padecer es vivir!
¡y siempre igual!
Un cielo gris, un horizonte eterno
y andar... andar.
Moviéndose a compás como una estúpida
máquina el corazón:
la torpe inteligencia del cerebro
dormida en un rincón.
El alma, que ambiciona un paraíso,
buscándole sin fe;
fatiga sin objeto, ola que rueda
ignorando por qué.
Voz que incesante con el mismo tono
canta el mismo cantar,
gota de agua monótona que cae,
y cae sin cesar.
Así van deslizándose los días
unos de otros en pos,
hoy lo mismo que ayer... y todos ellos
sin gozo ni dolor.
¡Ay! ¡a veces me acuerdo suspirando
del antiguo sufrir!
¡Amargo es el dolor; pero siquiera
padecer es vivir!
(Gustavo Adolofo Becquer)
Y así en la inercia de lo mismo somos arrojados al mundo, obligados a encontrar el sentido de la vida, en una sociedad fracturada, de principios endebles, sin fantasía, en el gris de su cemento, en lo etéreo de la masa, de la comercialización de lo estético.
Somos mas un número, un estudio del consumo, y esto es porque estamos ecualizados por el mismo sintetizador, la cobardía de lo cómodo, de la facilidad de no cambiar, enajenados con una transformación superficial de los gadgets que nos rodean y por los cuales cambiamos una verdadera transformación de nuestra alma.
Ilusiones, espejismos, sueño de consumo en la neblina de lo falso, de lo temporario e inmediatista, estructuras vacuas de fácil digestión.
De la superficialidad de nuestras relaciones basadas en el egoísmo de nuestro vacío, porque en el día a día se nos olvidó sentir, usando a las personas como objetos consumibles y descartables. Ciegos ante la repetición, en vez de encontrar en ella la belleza de la transformación.
Y así en la inercia de lo mismo somos arrojados al mundo, obligados a encontrar el sentido de la vida, en una sociedad fracturada, de principios endebles, sin fantasía, en el gris de su cemento, en lo etéreo de la masa, de la comercialización de lo estético.
Somos mas un número, un estudio del consumo, y esto es porque estamos ecualizados por el mismo sintetizador, la cobardía de lo cómodo, de la facilidad de no cambiar, enajenados con una transformación superficial de los gadgets que nos rodean y por los cuales cambiamos una verdadera transformación de nuestra alma.
Ilusiones, espejismos, sueño de consumo en la neblina de lo falso, de lo temporario e inmediatista, estructuras vacuas de fácil digestión.
De la superficialidad de nuestras relaciones basadas en el egoísmo de nuestro vacío, porque en el día a día se nos olvidó sentir, usando a las personas como objetos consumibles y descartables. Ciegos ante la repetición, en vez de encontrar en ella la belleza de la transformación.
martes, 19 de mayo de 2009
Manifiesto del siglo XXI – Preludio
Hace 22 años, en el ápice de mi juventud, me vi en la obligación de rebelarme ante un mundo, a mi parecer en aquel entonces, totalmente fracturado. Han pasado dos lustros y mi pensamiento al respecto no ha mudado gran cosa, solo que de la fractura hemos pasado a un estado líquido, como nos dice Bauman.
Para aquellos que tengan la paciencia de seguir toda la publicación del Manifiesto, les agradeceré sepan entender el contexto de la autora, nacida en una ciudad superpoblada, donde su infancia fue sobre el asfalto, alimentada con comidas enlatadas o derivadas de soya debido a la escasez de alimentos frescos en la gran urbe.
Creciendo con miedo de la Guerra Fría, donde era una realidad el botón rojo que mandaría bombas nucleares ante cualquier descontrol en Vietnam, Centro América o Medio Oriente. Hija de las permanentes crisis económicas, del desamor del hacinamiento, criada en una religión que no hacía sentido a la realidad.
Violentada por un arte Pop totalmente consumista y padronizado, en la confusión de ser espejo o reflejo. Una moda aculturizante. Un mundo que se basa en el interés y no en el entendimiento.
Así pues me rebelé desde lo mas profundo de mi ser, contra el concepto de ser arrojado al mundo, y si ser una existencia que se generó de él, por mas doloroso que sea, es así.
Por tanto el Manifiesto del Siglo XXI es una reflexión sobre la esencia de lo importante de la vida, lo que a nadie nos es negado y constituye nuestra materia prima, el tiempo de nuestra vida cotidiana, y la declara como arte absoluto.
El trabajo inicial fue una pieza de oratoria, que infelizmente no encuentro, por tanto, los escritos a ser publicados, serán de los notas que quedaron en cuadernos de facultad. Me he permitido agregar ideas aprendidas a lo largo de 22 años, reflexiones, mas he dejado algunas formas retóricas del discurso original, como poemas o frases de autores célebres.
Espero que la publicación en este blog, sea un paso mas para difundir un nuevo nivel de consciencia o por lo menos polemice nuestro quehacer diario.
Para aquellos que tengan la paciencia de seguir toda la publicación del Manifiesto, les agradeceré sepan entender el contexto de la autora, nacida en una ciudad superpoblada, donde su infancia fue sobre el asfalto, alimentada con comidas enlatadas o derivadas de soya debido a la escasez de alimentos frescos en la gran urbe.
Creciendo con miedo de la Guerra Fría, donde era una realidad el botón rojo que mandaría bombas nucleares ante cualquier descontrol en Vietnam, Centro América o Medio Oriente. Hija de las permanentes crisis económicas, del desamor del hacinamiento, criada en una religión que no hacía sentido a la realidad.
Violentada por un arte Pop totalmente consumista y padronizado, en la confusión de ser espejo o reflejo. Una moda aculturizante. Un mundo que se basa en el interés y no en el entendimiento.
Así pues me rebelé desde lo mas profundo de mi ser, contra el concepto de ser arrojado al mundo, y si ser una existencia que se generó de él, por mas doloroso que sea, es así.
Por tanto el Manifiesto del Siglo XXI es una reflexión sobre la esencia de lo importante de la vida, lo que a nadie nos es negado y constituye nuestra materia prima, el tiempo de nuestra vida cotidiana, y la declara como arte absoluto.
El trabajo inicial fue una pieza de oratoria, que infelizmente no encuentro, por tanto, los escritos a ser publicados, serán de los notas que quedaron en cuadernos de facultad. Me he permitido agregar ideas aprendidas a lo largo de 22 años, reflexiones, mas he dejado algunas formas retóricas del discurso original, como poemas o frases de autores célebres.
Espero que la publicación en este blog, sea un paso mas para difundir un nuevo nivel de consciencia o por lo menos polemice nuestro quehacer diario.
lunes, 18 de mayo de 2009
Reencuentro
Y pasé por un tiempo de muchos amores, y guitarra, y poemas, y lunas, y por supesto y por consecuencia problemas. Mas como el ave Fénix hay que renacer de las propias cenizas. En este Blog de manera capitulada, se comenzará a publicar el manifiesto del siglo XXI. Y que lea quien lea, mas espero que lean muchos porque esto es mi reencuentro con el ciberespacio, con la palabra através del tiempo y el espacio.
sábado, 21 de febrero de 2009
Bajo Continuo
Y gracias a Dios, El inventado
Se lo que es del mal el pecado
Dichoso de mi vida el desvío
Porque es lo que he vivido
Sin leyes y siguiendo el ritmo
Mi propio delicioso algoritmo
Abstracto del silencioso sonido
En medio del caos esta mi nido
Mas amar-te faz sentido ao universo
Y el cosmos se conjuga en tu verso
Poco me importa el destino adverso
Aspiro solo de tus labios un beso
Y solo eso
Bajo continuo en solfeo
Así imagino que te veo
Que te toco y te sueño
Tiro del mundo el velo
Mi amor y desvelo
Se lo que es del mal el pecado
Dichoso de mi vida el desvío
Porque es lo que he vivido
Sin leyes y siguiendo el ritmo
Mi propio delicioso algoritmo
Abstracto del silencioso sonido
En medio del caos esta mi nido
Mas amar-te faz sentido ao universo
Y el cosmos se conjuga en tu verso
Poco me importa el destino adverso
Aspiro solo de tus labios un beso
Y solo eso
Bajo continuo en solfeo
Así imagino que te veo
Que te toco y te sueño
Tiro del mundo el velo
Mi amor y desvelo
martes, 10 de febrero de 2009
Ilusión, Fantasía y Realidad
La diferencia entre fantasía e ilusión, es que la fantasía nace de una recreación lúdica de la realidad, se transforma en la imaginación y una la puede materializar de vuelta, evolucionada, como las ideas que mueven el mundo.
Sin embargo la ilusión, es simplemente ver algo que no existe, sin fundamento, un espejismo de los sentidos, donde ni siquiera la mente hace parte.
Mientras, la fantasía es producto de la enervación de absolutamente todos nuestros sentidos, de nuestra mente tratando de huir del mundo para transformarlo, producto de nuestros deseos y pensamientos más profundos sublimados.
Uno es verdad y visión, el otro es una mentira como un gigante de pies de barro.
Al ver un oasis en el desierto, ilusión óptica pura, se torna fantasía, si por la visión deseamos profundamente sobrevivir y sobrevivimos, queda en ilusión si casi llegando al oasis, él desaparece a los ojos y nos entregamos a la muerte.
Porque mas allá de nuestros sentidos, es nuestro eje el que prevalece.
Ese, que se nutre de fantasías y de nosotros mismos, y de lo tangible y de los sueños, ese nuestro eje que hace de lo imposible lo posible, que donde solo hay ilusión encuentra una gota de fantasía y genera realidad palpable.
Ese nuestro eje, que mismo privados de todos nuestros sentidos, y de todo el amor del mundo seguiríamos hasta la muerte, esa es la verdadera fantasía, porque al final desde el comienzo la vida es una aventura que construimos a cada palpitar y respiro, solos y en soledad, construyendo así nuestra realidad.
Sin embargo la ilusión, es simplemente ver algo que no existe, sin fundamento, un espejismo de los sentidos, donde ni siquiera la mente hace parte.
Mientras, la fantasía es producto de la enervación de absolutamente todos nuestros sentidos, de nuestra mente tratando de huir del mundo para transformarlo, producto de nuestros deseos y pensamientos más profundos sublimados.
Uno es verdad y visión, el otro es una mentira como un gigante de pies de barro.
Al ver un oasis en el desierto, ilusión óptica pura, se torna fantasía, si por la visión deseamos profundamente sobrevivir y sobrevivimos, queda en ilusión si casi llegando al oasis, él desaparece a los ojos y nos entregamos a la muerte.
Porque mas allá de nuestros sentidos, es nuestro eje el que prevalece.
Ese, que se nutre de fantasías y de nosotros mismos, y de lo tangible y de los sueños, ese nuestro eje que hace de lo imposible lo posible, que donde solo hay ilusión encuentra una gota de fantasía y genera realidad palpable.
Ese nuestro eje, que mismo privados de todos nuestros sentidos, y de todo el amor del mundo seguiríamos hasta la muerte, esa es la verdadera fantasía, porque al final desde el comienzo la vida es una aventura que construimos a cada palpitar y respiro, solos y en soledad, construyendo así nuestra realidad.
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